Resumen
La inteligencia artificial está transformando la ecología al facilitar la revisión de literatura, el análisis de datos, la identificación de organismos y la escritura científica. Sin embargo, su avance no implica la desaparición del ecólogo, sino una redefinición de su papel. En países tropicales y megadiversos como Colombia, donde persisten grandes vacíos de información sobre especies, ecosistemas y procesos ecológicos, la IA depende de datos que aún deben ser producidos, organizados y validados. Por ello, el trabajo de campo, la taxonomía, las colecciones biológicas, los monitoreos de largo plazo, los experimentos, el ADN ambiental, los sensores remotos y la ciencia ciudadana serán cada vez más relevantes. La IA puede acelerar la detección de patrones y apoyar la interpretación ecológica, pero no reemplaza la observación, la medición ni el conocimiento territorial. La ecología tropical del futuro requerirá tecnología, pero también manos, criterio y presencia en el campo.

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.
Derechos de autor 2026 Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

